Pero a los pocos meses me sorprendió que la cosa parecía ir en serio, y comencé a analizar el asunto en profundidad, sobre todo, cuando se conoció la lista de los elegidos para tener su lugar en 2010, y me parecieron los más solventes de los tres nuevos. Lo tenían todo perfectamente definido y organizado, habían contratado a personal profesional y estaban trabajando correctamente en la preparación y fabricación del coche. Pero no tenían piloto estadounidense.
Danica Patrick ni se planteó la posibilidad, Allmendinger preguntó ¿qué es eso de la F1?, Kyle Busch se sintió honrado con el interés de USF1 en él, pero también le dio calabazas al equipo. Aparecían novias por aquí y por allá, pero no tenían a ningún piloto estadounidense de cobertura mediática y económica. Estaban condenados a la oscuridad.
Y aquí llegó el delirio. Las posiblidades eran la desaparición o la reconversión del equipo de Charlotte en un adefesio tipo Force India o Hispania (manda huevos que el nombre de España esté ninguneado con semejante bodrio, perdón por la dureza). Y se decidieron por la segunda opción, vendieron asientos, o asiento, más bien.
El incauto fue el argentino Pechito López, piloto de valía demostrada en la GP2 y en las diferentes categorías en las que participó y participa. El hombre quería entrar a la F1 a toda costa y solicitó avales empresariales en Argentina, y de la mano de Felipe McGough recorría el país de sala de reunión en sala de reunión recolectando los ocho millones de dólares que costaba su asiento.
Lo cierto es que no se les dio mal, y hasta llegaron a obtener seis, suficiente para atarse consistentemente a USF1, cosa que hizo el argentino, viajando sorpresivamente a Charlotte para ver las instalaciones y acordar su contrato, y por qué no, firmarlo. Pero la realidad es que le faltaban todavía dos millones de dólares. Y aquí el señor Peter Windsor apretó las clavijas al ya proclamado por McGough piloto de USF1 para que aportase ese dinero, porque de no hacerlo, su asiento estaba a merced de alguien que pusiese los ocho millones. Y Pechito y McGough recurrieron a ensalzar a la Patria y a mostrar el beneficio para Argentina que supondría volver a la F1… un poquito de opio para el pueblo nunca está de más.
Y resulta que convencieron a la Presidenta de Argentina, y el colofón del acuerdo sería la visita de Peter Windsor a la Casa Rosada. El castillo de naipes estaba montado. Lo que ocurrió después todos lo sabemos. USF1 comunicó a López que tenían problemas para terminar el coche a tiempo, pero que estarían en parrilla. El Gobierno Federal de Argentina hizo un ingreso en la cuenta bancaria de USF1 de 830.000 dólares. Chad Hurley, el principal inversor de USF1, comenzó a ver demasiado turbios los entramados del equipo y abandonó a los yankees para pasear ufano su chequera ante un Adrián Campos ya decrépito. USF1 anunció que se perdería las tres primeras citas de la temporada, porque así lo permitía la normativa. Desde la FIA negaron tal posibilidad. USF1 solicitó un margen para poder estar en parrilla quién sabe cuándo, pero eso sí, en 2010. La FIA no aceptó la posibilidad planteada por los americanos. Empezó la temporada sin USF1, y la FIA abrió un concurso para acceder a una plaza en la F1.
Pues los de USF1 tuvieron la desfachatez de decir que concursarían a esa plaza, después de tener segura su plaza antes que nadie, con más de un año para trabajar en el proyecto, después de comprometer el futuro de cientos de trabajadores y sus familias, después de dejar en la estacada a todos sus inversores, después de prácticamente terminar con la carrera en la F1 de Pechito López, después de ser el hazme reir de los equipos, y sobre todo, después de involucrar en una farsa a nada más y nada menos que al Gobierno de Argentina.
Señores Windsor y Anderson ¿no les da a ustedes vergüenza de optar a una plaza en la F1 después de la cantidad de corazones rotos y carteras vacías que van dejando como rastro por donde caminan? En mi pueblo a estos los llaman sinvergüenzas, y en USA no sé cómo los llamarán, pero todavía se están riendo de ellos.
¿Y los 830.000 dólares que puso el Gobierno de Argentina? Espero que ya los hayan devuelto.
En la web de USF1 no ha habido prácticamente movimiento alguno desde hace mucho tiempo, pero yo de vez en cuando me doy un paseo por ahí, y al menos, han quitado la deshonrosa foto de Peter Windsor posando feliz con el desgraciado Pechito y con Cristina Fernández de Kirchner, toda una Jefa de Estado. Estafador y estafados:
Y por último, y para no hacerles largo el cuento, los últimos datos apuntan a que definitivamente USF1 ha cerrado su chiringuito y no volverán a aparecer por los ruedos, aunque hasta el 15 de abril está abierto el plazo de la FIA para la preinscripción (piden mil euros de depósito, lo siento chicos de USF1).
Empecé con toros y termino con ellos, porque a algunos les haría falta un poco de vergüenza torera.









