La Palma.- Campos Meta 1, USF1, imagino que hasta Villadelprat le daría la oportunidad si su Epsilon Euskadi se metiese en la F1. Pero ¿por qué todos los equipos que la FIA ha metido con calzador se empeñan en tener a una vieja gloria, perdón por lo de gloria, en sus filas?
Había escuchado hace tiempo un disco de un grupo español, Malevaje, que se preciaban de ser uno de los mejores conjuntos de tango del mundo. El disco se llamaba “Con su permiso, don Carlos”, y era un disco en el que versionaban muy acertadamente los temas del gran Carlos Gardel. Con su permiso, don Pedro, pasaré a meter la pluma en lo que es su carrera y sus carreras.
Tengo que confesar que me equivoco cuando elijo mis pilotos, lo he hecho con Bourdais y lo hice en su día con Pedro. Y era difícil seguir a este último, pues el incipiente Fernando Alonso ya opacaba al resto de pilotos. Pero yo, necio, cantaba las bondades de Pedro en Japón.
En el 98 entró como probador en F1, en Jordan, buen equipo por aquél entonces. A finales de esa temporada, Eddie Jordan le dijo que no tendría volante y Arrows vio en Pedro a alguien con enorme valía que podría sacar petróleo de donde solo había barro. Repsol se encargó del resto.
Pedro comenzó bien pero poco a poco Arrows se fue diluyendo en su universo mediocre.
En el año 2000 siguió en Arrows, con Verstappen como compañero. El coche era malo, pero recuerdo que en un gran premio bajó la carga aerodinámica del minimo y el coche volaba, pero en las curvas era lamentable. Pedro y su furgoneta lograron liderar esa carrera, y yo feliz porque mi Pedro, mi piloto era líder, aunque solo fuese por un instante.
En el año 2000 siguió en Arrows, con Verstappen como compañero. El coche era malo, pero recuerdo que en un gran premio bajó la carga aerodinámica del minimo y el coche volaba, pero en las curvas era lamentable. Pedro y su furgoneta lograron liderar esa carrera, y yo feliz porque mi Pedro, mi piloto era líder, aunque solo fuese por un instante.
Y llegó la debacle para Pedro: fichó por Jaguar en 2001. Y digo bien, debacle, pues ahí se le dio un monoplaza medianamente competitivo, como podría ser el Williams de ahora, y mi buen Pedro, quién sabe si por mala suerte, por malas elecciones o por simple torpeza, no hizo buenos reultados. Ese año no fue malo del todo, pero el siguiente fue un verdadero desastre, y Pedro se veía batido una y otra vez por un piloto que no era ni mucho menos una lumbrera, su compañero Eddie Irvine. A finales de 2002, el patrón Niki Lauda despidió a ambos, cuando una semana antes había confirmado a Pedro en su puesto. Cosas de Niki, una gloria que sabe muy bien como permanecer en el "candelabro" (como decía por ahí).
Había desaprovechado su oportunidad, dos años con un monoplaza decente. Su suerte ya estaba echada.
En 2003 comenzó su suspirar. Le fichó McLaren como probador y tuvo muchas oportunidades, ocasiones que no desaprovechó del todo, pero que le habrían dado algo más de haber conseguido una victoria. Tenía un gran coche y no pudo o supo hacer nada mejor de lo que hizo. Pedro suspiraba a cada fin de temporada por un asiento libre en cualquier coche para la siguiente temporada. Al principio fueron suspiros, pero después Pedro comenzó a peinar canas y decía que si no conseguía volante se iría a otra categoría. Amenazó, amenazó y amenazó. Y ahí le tenemos, no muy fiel a su palabra y siguiendo como el Luca Badoer de Ferrari.
¿Y ahora? Pues a día de hoy se lo rifan en la parrilla de recién llegados. ¿Qué le ven? Lo innegable. Es un piloto que sabe trabajar con un bólido como nadie, pero es un piloto al que se le ha olvidado correr, exprimirse y ser de nuevo el piloto genial y brillante que fue en sus comienzos en Japón.
Parecía un hecho que iría a Campos Meta 1, pero la falta de confirmación oficial ha enfriado el asunto. Ahora aparece USF1 (o USGPE, quién sabe, porque prohíben el nombre y después aparece en las listas de la FIA como inscrito en 2010 con ese nombre), equipo americano al que la falta de tradición en la F1 le hace plantearse un futuro siempre a corto plazo. Es un equipo para el que sus jefes, Peter Windsor y Ken Anderson, acaban de manifestar que solo quieren americanos en los monoplazas. Pero quién sabe si por falta de candidatos especialmente aptos, o porque a los pilotos metidos en la Nascar o la IRL no tienen la más mínima intención de aguantar manías de vejetes depravados o la interinidad de un equipo que les pasearía por Singapur o Turquía, pero el caso es que se están planteando fichar a un piloto experto en la F1, al menos el primer año. El segundo ya veremos.
Pedro ¿crees que aportarás algo a esos equipos si realmente terminas corriendo en ellos? Yo no tengo la menor duda de que lo harás, pero mi duda es lo que vas a aportarte a ti mismo.
Pedro, mi querido y sinceramente admirado Pedro, te veo conduciendo un furgón de correos por los circuitos y poniéndolo a punto, pero no te veo feliz, pues te arrastrarás por los circuitos subido en un “artefacto intencional” que no te va a aportar nada profesionalmente. Pasarán tus dos años de contrato con Campos y te jubilarás, te sentarás en tu mecedora y fumarás tu pipa. Me decepcionaste cuando decías que te ibas y no te fuiste. Vete ahora, a cualquier campeonato nacional de lo que sea, y diviértete compitiendo, conduce para ganar.
No, no mereces un asiento de chusquero en la F1, mereces correr al máximo nivel. Pedro, termina con victorias, que es para lo que viniste a este loco mundo del automovilismo.