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26 de agosto de 2010

Diálogos piloteros: de regreso

      En el Aeropuerto Internacional de Miami, un tipo sentado en un asiento junto a una de las salidas de viajeros se levantaba de vez en cuando, algo molesto, para hacerse una foto con alguien, e impaciente, miraba el reloj. Cada vez que se abría la puerta tenía la esperanza de que su amigo Rubens apareciese de una vez y así poder largarse de allí. Tenía hambre y comenzaba a ponerse de muy mal humor. Siempre le pasaba cuando el estómago le solicitaba insolente cierto aporte para entretenerse.
-Disculpe –dijo una vocecilla femenina– ¿me puedo tomar una foto con usted?
-Por supuesto –dijo sin prestar atención, maquinalmente, comenzando a forzar su natural sonrisa cuando vió dos ojillos de una chiquilla de apenas cinco o seis años–. Ven acá.
      La tomó en brazos mientras la madre se apresuraba a tomar la fotografía antes de que le estrella del motor saliese huyendo.
-Muchas gracias, señor Castroneves –dijo el padre que estaba de pie a pocos metros de la estrella de las IndyCar Series–. Siempre fui gran admirador de usted… y también de Jeff Gordon.
-Jeff es buen tipo –dijo regresando a la chiquilla al suelo–, pero que empieze a temblar porque el año que viene me pasaré a la Nascar.
      El padre de la niña sonrió algo sorprendido, pues nunca había oído nada al respecto ¿sería una primicia? Agarró a su hija y, mientras la madre comprobaba que la foto hubiese salido bien, la niña preguntaba mientras se alejaban “¿quién era ese señor?”.
      Helio Castroneves se sonrió. Una mano le tocó en la espalda y oyó complacido como sonaban unas palabras en portugués.
-Dile a estos tipos que se dejen de tonterías con tanta seguridad ¿acaso no saben quién soy yo?
-Si –dijo Helio girándose–, el más irrespetuoso e insolvente de los pilotos del mundo. A mis brazos, amigo.
      Ambos se fuendieron en un abrazo.
-Hace mucho que no comes una buena carne ¿verdad? –dijo Helio.
-Demasiado –respondió Rubens mientras subían al Mustang del 69 descapotable de Helio–. De hecho, no recuerdo ya si alguna vez comí buena carne.
-Te voy a llevar a un lugar donde la comida es espectacular… y las vistas también. No está lejos, apenas 15 millas.
-¿Vendiste el Plymouth Barracuda?
-No, lo tengo todavía, es mi capricho –dijo Helio, mientras hacía rugir con placer el motor del Mustang.


      Los dos ocupantes del coche eran amigos desde hacía mucho tiempo, de ese tipo de amigos que con un silencio se le decían todo. Si Rubens no decía nada de su familia, Helio entendía que todo estaba bien, y si Helio comentaba algo de su mujer, Rubens sabía cuándo debía inmiscuirse o no. El trayecto por la autopista Palmetto Expy se hizo casi en silencio, con un amigo concentrado en la conducción y otro que disfrutaba en las tierras floridianas del mundo que no podía disfrutar en Europa.
      Llegando a la salida en la que figuraba "SW 216th  St", cerca de la universidad, Helio siguió por la autopista, y Rubens le miró dubitativo.
-¿Dónde vamos? –preguntó–. No me mates que el vuelo ha sido largo.
-Tranquilo, Rubinho, ya casi estamos.
      Helio sacó el coche de la autopista pocos minutos después y comenzaron a aparecer carteles anunciando carreras de coches en varias categorías automovilísticas y, al final de la 137 Avenue, se divisaba una construcción parecida a un gran estadio de fútbol, el Homestead Miami Speedway. Rubinho iba distraído, pensando en que estaba algo cansado y toqueteaba la radio del Mustang, sin prestar demasiada atención a nada. Por fin, Helio aparcó en la entrada del speedway y se dirigieron ambos a la planta superior del recinto, donde se anunciaban varios restaurantes. Al salir del ascensor, Rubens Barrichello abrió los ojos y miró a la derecha. Un delicioso olor a carne asada había inundado todo su ser. Sí, allí estaba el restaurante. Helio le entregó las llaves del Mustang a un joven del restaurante y le dió una generosa propina. El joven acomodó a sus dos ilustres visitantes en una mesa cuya vista abarcaba toda la recta principal del circuito, además de las curvas uno y dos.
- ¿Qué tomarán? –preguntó solícitamente el camarero–. Tenemos mucho de todo.
      Después de encargar la comida, Helio, examinó detenidamente la mirada de Rubens que, tras mantenerla unos instantes, la apartó, fijándose en unos trabajos que estaban haciendo abajo, en el circuito, unos operarios. Fue Helio el que tomó la palabra.
- No eres feliz, amigo. ¿Qué ocurre, marcha todo bien en la familia?
- Mi vida personal es maravillosa, Helio –respondió Rubens, que más cómodo, volvió a cruzar su mirada con la de su amigo–, soy completamente feliz, pero no soy dichoso en la F1. Sé que puedo dar más, pero siempre aparece algo o alguien que me impide llegar a lo alto. Siempre he estado en equipos medianamente buenos, incluso en el mejor, pero aquello fue un infierno ¿no tendrás un sitio en la Indy?
      Helio estalló en una sonora carcajada, mientras golpeaba amistosamente la cara de su amigo, que se empezaba a sentir ninguneado. Su vida en la F1 no había sido un camino de rosas precisamente, y no le gustaron nunca las chanzas con ese tema, que en definitiva era su vida.
- Eres un jovencito todavía, Rubens –dijo Helio, enjugándose las lágrimas de risa–. Crees que todavía tienes fuelle, y yo me lo creo, pero tienes una edad y, según vas cumpliendo años, te vuelves menos temerario. Igual me pasa a mí ¿no crees que yo pueda seguir luchando con los jóvenes...?
- Claro, Helio, pero tú ya has ganado las 500 millas, pero yo no he ganado nada, y necesito, no luchar, sino ganar por...
- Tranquilo Rubens –interrumpió Helio–. ¿Y no te has parado a pensar que nuestro tiempo en esto del motor ya está pasado? ¿qué podemos aportar casi cuarentones como tú y yo? ¿experiencia? No me hagas reir, que eso lo consigue un joven en un año. Crees que tu sapiencia es algo impagable, pero no es más que un coco-wash que nos hacemos los que no tenemos otra cosa que experiencia. Además, tú estas bien considerado en tu equipo y te mantendrán la temporada que viene ¿no?
- Si, el viejo Frank me quiere mucho y me valora, pero en el equipo hay una sensación de que el 2011 será el de un nuevo despegue de Williams, y se están moviendo muchas cosas, incluso Frank se está haciendo a un lado. Un año más, solo pido eso –añadió Rubens, mientras daba un largo suspiro.
- Pero Rubens, no me has respondido a la pregunta ¿por qué deberían mantenerte en el equipo? A mí en Penske no me queda mucho ¡y menos mal que gané las 500 el año pasado, que de no haberlo hecho, estaría criando girasoles en el Mid-East! Tenemos tres coches en parrilla y el jefe quiere dos; Will Power viene pegando fuerte y no creo que pueda pegarme con él, por lo que tengo que rezar para que Briscoe lo haga peor que yo, pero aún así ¿cuántos años puedo dar? ¿dos, tres? A eso se le llama prolongar la agonía. Dentro de muy poco tiempo –comenzó a decir Helio, mostrando un semblante serio en extremo– tú y yo ya no estaremos en las apuestas deportivas, estaremos borrados de las listas de pilotos. Querido Rubens, nuestro tiempo ya pasó.
      Rubens no quería oír lo que Helio le estaba diciendo, pero sabía que su amigo estaba en lo cierto. Ensimismado volvió la cabeza a la cristalera que tenía a su izquierda, y distraído, comenzó a buscar la salida a su angustia.
- Helinho ¿y si nos montamos un equipo en la Nascar? Hablamos con Petrobras y tendremos el apoyo seguro.
      Helio comenzó a reír a carcajadas, pues estaba recordando la broma que le gastó al padre de la niña que se fotografió con él en el aeropuerto.
- No es tan fácil Rubens. aun siendo los de la Nascar unos pueblerinos retrógrados, tienen su tenderete muy bien montado, y es muy caro hacer algo con medianas pretensiones, además ¡tú no has dado una vuelta a un óvalo en tu vida! Es completamente diferente a los circuitos que estás acostumbrado, esa forma de moverte en la pista jamás la has visto. Fíjate en Juan Pablo, que lleva ya años de adaptación, y un par de temporadas con el mejor material posible y ya ves lo que está haciendo. No, Rubens, no es la solución... aunque quizá en la Nationwide.
- ¿Lo movemos? –dijo Rubens con una sonrisa de oreja a oreja.
- ¿Y qué seremos, el dúo de abuelos churrasqueros amazónicos? –bromeó Helio, que empezaba a verlo como una lejana posibilidad, pero de la que necesitaba convencerse.
- No, Helio. Hablo muy en serio, y tú lo has dicho antes ¡nos quedan meses, algún año más en alta competición! Yo necesito correr y tú también, te conozco de sobra. Hacerlo en una segunda división de la Nascar sería bueno porque la exigencia no es tan grande ¿o sí? Piénsalo, pero no lo veo descabellado.



      Mientras Rubens argumentaba, Helio se concentraba en un pequeño trozo de carne que le acababan de dejar en la mesa. Toda un delicia, pensó el todavía piloto de Penske, mientras se preguntaba si no sería su porvenir compartir equipo con Rubens en los óvalos de la Nascar.


"Haz lo que puedas, con lo que tengas, estés donde estés"
Theodore Roosevelt

2 de septiembre de 2009

Oriol Serviá a por todo en Japón

La Palma.- Después de conseguir una espléndida séptima posición en el siempre espectacular circuito de Chicagoland (y ya van dos top-ten seguidos, este y el anterior en Infineon, donde consiguió la sexta posición), el piloto español ya piensa seriamente en luchar por la victoria en un óvalo, circuitos en los que Oriol se siente como pez en el agua.

Oriol estaba muy confiado en la carrera de Chicago, pues sentía que tenía coche ganador “la carrera ha sido de aquellas en que te sientes bien para estar delante pero no quieres precipitarte para llegar hasta allí. En el último pit-stop, cuando era cuarto, he cometido un error. He frenado demasiado tarde y he ido más allá del punto de parada, perdiendo diez posiciones. El coche ha sido muy bueno y constante, y terminar séptimo es un resultado decente. Creo que teníamos un coche para intentar ganar, lo que me da confianza para la carrera de Motegi . Tenemos un buen monoplaza para los circuitos ovales y yo me siento muy bien en este tipo de trazados”.

La carrera fue una locura y se decidió a favor del australiano de Penske Ryan Briscoe por siete milésimas sobre el monoplaza de Scott Dixon. Además, los dieciséis primeros clasificados entraron en el mismo segundo. Todo un reclamo para los detractores de los circuitos ovales.

Sin duda, en el difícil óvalo de Motegi podremos ver a un Oriol más seguro de si mismo que nunca, que intentará demostrar a sus jefes de Newman/Hass/Lanigan Racing que de apostar por él para la temporada 2010, no se arrepentirán.

Serviá es un trabajador del asfalto y todo un seguro para cualquier equipo. No creo que le veamos subido nunca a un F1, ni falta que le hace, pues el español es feliz en Miami, donde tiene su residencia, pero viendo la cantidad de aficionados subidos a un monoplaza de F1 y las verdaderas estrellas de esto (como Oriol Servia), uno se pregunta muchas cosas acerca del camino que siguen las categorías automovilísticas.



Vía │ Autopista

23 de agosto de 2009

IndyCar: Pole de Fanchitti en Sonoma


Sonoma.- Las espadas en todo lo alto en el circuito californiano de Sonoma, otro mixto. El escocés Dario Franchitti ha logrado la pole al superar al australiano de Penske Ryan Briscoe. Helio Castroneves y el nietísimo Marco Andretti ocuparán la segunda fila en una carrera que se plantea apasionante.

De destacar que Scott Dixon, el tercero en discordia en la lucha por el campeonato tomará la salida desde la décima posición, y tendrá que demostrar toda su calidad para remontar posiciones y no perder comba en la general. Será el piloto a seguir.

También gran logro el del debutante Franck Montagny que saldrá en la octava posición con su coche de Andreti Green Racing. Otro de AGR que se ha puesto las pilas es el japonés Hideki Mutoh, piloto prácticamente descartado por Andretti para el año que viene y que todavía desea mostrar a todos que es válido para la categoría.

E.J. Viso bien, al quedar clasificado por delante de su compañero Doornbos. Danica mal, como de costumbre últimamente, en una decepcionante onceava posición de la piloto de AGR, que ya piensa en su nueva etapa en Target.

El español Oriol Serviá partirá desde una gris 17 posición. Se vislumbra una difícil carrera para el de Newman/Haas/Lanigan Racing.

Esta fue la parrila definitiva:

1 10 Dario Franchitti Target Chip Ganassi Racing 1:16.7987 107.955

2 6 Ryan Briscoe Team Penske 1:16.8485 107.885

3 3 Helio Castroneves Team Penske 1:16.8702 107.855

4 26 Marco Andretti Andretti Green Racing 1:17.0524 107.600

5 27 Hideki Mutoh Andretti Green Racing 1:17.2055 107.386

6 02 Graham Rahal Newman/ Haas/ Lanigan Racing 1:17.3885 107.132

7 11 Tony Kanaan Andretti Green Racing 1:16.9900 107.687

8 25 R Franck Montagny Feurs Racing/Andretti Green Racing 1:17.0840 107.555

9 24 R Mike Conway Dreyer & Reinbold Racing 1:17.0895 107.548

10 9 Scott Dixon Target Chip Ganassi Racing 1:17.2247 107.359

11 7 Danica Patrick Andretti Green Racing 1:17.6145 106.820

12 4 Dan Wheldon Panther Racing 1:17.6782 106.733

13 13 E.J. Viso HVM Racing 1:17.9180 106.404

14 5 Mario Moraes KV Racing Technology 1:17.4730 107.015

15 33 R Robert Doornbos HVM Racing 1:18.1095 106.143

16 14 Ryan Hunter-Reay A.J. Foyt Enterprises 1:17.6401 106.785

17 06 Oriol Servia Newman/ Haas/ Lanigan Racing 1:18.1409 106.101

18 2 R Raphael Matos Luczo Dragon Racing 1:17.6552 106.764

19 18 Justin Wilson Dale Coyne Racing 1:18.3353 105.837

20 98 R Richard Antinucci Team 3G 1:17.7500 106.634

21 20 Ed Carpenter Vision Racing 1:18.2413 105.964

22 23 Milka Duno Dreyer & Reinbold Racing 1:23.6185 99.150

23 12 Will Power Toowoomba Penske Racing no time no speed

24 34 R Nelson Philippe Conquest Racing no time no speed



Vía │ IndyCar

18 de junio de 2009

La igualdad en los coches... una trampa


La Palma.- En la Fórmula 1, la FIA está buscando la mayor igualdad posible en los coches, para supuestamente beneficiar el espectáculo y que el piloto brillante no sea esclavo de una máquina pobre.

Esta semejanza en la mecánica ya la han conseguido en las IndyCar Series, y los resultados obtenidos dejan mucho que desear, pues este aspecto provoca poca competitividad, ya los pilotos no pueden rebasar a un coche similar al suyo sin ponerse en peligro ambos, además de la frustración y tensión en pilotos y equipos que, sabiéndose mejores que el coche que llevan delante, no lo pueden demostrar debido a una normativa técnica que lejos de beneficiar el adelantamiento lo perjudica.

En la F1 tenemos un ejemplo claro de ésto con el uso del controvertido sistema KERS. Todos recordamos cuando Nelson Piquet se aprovechaba de su sistema KERS de su tractor para impedir que el super bólido de Rubens Barrichello lo adelantase, todo lo contrario de lo que pensaron en la concepción del sistema, que fue pensado para favorecer el adelantamiento.

En la última carrera de las IndyCar, en Texas, el piloto australiano Ryan Briscoe tenía un auto ganador y sacaba más de 11 segundos a su inmediato perseguidor. Hubo un problema en la pista y se produjo una reunificación del grupo, algo frecuente en la Indy. Debido a la normativa de la IRL y a la configuración de los autos, todos entraron a pits con bandera amarilla y se produjo el adelantamiento al australiano por parte del brasileño Helio Castroneves en los boxes. Briscoe intentó adelantar varias veces al brasileño, pero la similitud de coches (acrecentada además por ser ambos coches del mismo equipo) impidió que el más rápido ganase la carrera.

"Las últimas 20 vueltas fueron de las más frustrantes que he tenido que conducir en mi vida", comentó Ryan Briscoe. "Lideras toda la carrera y luego te adelantan en la calle de boxes. No es que hayamos hecho una parada lenta, la ventaja del posicionamiento de los coches al final de la hilera de los pits le dio al coche número 3 mucha ventaja. Los autos son tan parejos que es difícil pasarse. Traté de hacer una acometida y meterme en posición de pasar a Helio, pero no podía lograrlo. Fue muy frustrante saber que iba a llegar segundo después de dominar toda la carrera".
La igualdad podría causar problemas en la Fórmula 1

El vigente campeón, Scott Dixon también estaba muy disgustado tras la anodina carrera de Forth Worth "La competición necesita mejorar. Antes podíamos salir por el exterior y hacer carrera rueda a rueda por ahí, pero por el momento eso no se puede hacer".
"Creo que los autos son demasiado iguales, y necesitamos abrir un poco las reglas nuevamente para hacer que los coches se diferencien entre sí un poco más. Uno podía ser capaz de hacer muchas cosas diferentes a los otros pilotos, incluso hasta modificar el tamaño de los espejos", dijo Dixon. "Cuando llegamos aquí hace un tiempo corríamos a 223 mph, y ahora vamos en 210 durante la carrera. Estos autos no son fáciles de conducir, ni mucho menos. Tu abuela no podría subirse y hacerlos andar. Pero creo todo es demasiado parejo. Yo sé que es un procedimiento de crecimiento de la serie y los pilotos, pero en este momento no logramos brindar el espectáculo que deberíamos, y eso ya ha pasado antes", sentenció resignado el neozelandés.

En la F1 siempre suelen estar rezagados en este tipo de asuntos, ya que generalmente se suelen copiar de la extinta ChampCar y de las IndyCar Series nuevos sistemas de competición, técnicos o de normativa. No estaría de más que se fijasen no solo en la esencia de la norma, sino de su efectividad una vez comprobada ésta en los circuitos americanos. La diferencia es que los americanos no suelen implementar algo que después no funcione, ya que el estudio previo y las pruebas a las que es sometido el "invento" suelen hacerse con la máxima seriedad y rigor, aunque no están (ni han estado) exentos de errores. Pero es que en la F1 se equivocan casi siempre, y año tras año nos cambian especificaciones de neumáticos, clasificación, etc, causándonos gran confusión y nos hacen tener lagunas en el conocimiento de las diferentes normativas.

Lo de todos los días, la FIA no funciona.



Vía │ ESPN

1 de junio de 2009

Scott Dixon vence en el Milwaukee Mile


Milwaukee.- El neozelandés Scott Dixon, piloto del equipo Target Chip Ganassi venció la última prueba disputada en el campeonato IndyCar Series, las 225 Millas de A.J. Foyt, en el legendario circuito Milwaukke Mile.

La clasificación del sábado puso a todos en su sitio, excepto a Helio Castroneves, flamante vencedor de las 500 Millas de Indianápolis, quien salió en último lugar por tener una colisión durante las pruebas para dilucidar la parrilla de salida.

Partía en primera posición el australiano Ryan Briscoe, quién dominó casi toda la prueba, pero a 25 vueltas del final Dixon pudo adelantarle. Aunque Briscoe aguantó el ritmo de Dixon, no pudo superarle, por lo que el super Penske mordió el polvo donde lo muerden los mejores coches, en los circuitos pequeños.

Tras ellos, el compañero de Dixon, Dario Franchitti cruzaba la meta en tercera posición, viendo además el final de su efímero liderato en la clasificación general.

El brasileño Castroneves consiguió una meritoria onceava posición, aunque terminó a tres vueltas del vencedor. Si estuviésemos en un superspeedway seguro podría haber remontado el bueno de Helio.

Graham Rahal terminó en cuarta posición, demostrando una vez más que es una de las más firmes promesas del automovilismo internacional.

Por su parte, Danica Patrick terminó en un muy buen quinto lugar, afianzándose día a día en el que es el campeonato de monoplazas de alto nivel más igualado y competido que existe en el mundo. Además, Danica está haciendo muy buenas posiciones con un monoplaza que no es ni de lejos el mejor.

En otro orden de cosas, E.J. Viso hizo una muy buena carrera, partiendo de la diecisieteava posición y adelantando a cinco coches en las 10 primeras vueltas, pero como no podía ser de otra forma, los problemas mecánicos volvieron a revolotear alrededor del venezolano, teniendo esta vez problemas de cambio (se quedó engranada la quinta marcha y de ahí no podía salir). A cincuenta vueltas del final no pudo más y su vehículo chocó contra el muro.

POS PILOTO VUELTAS INICIO LIDER
1 Scott Dixon 225 4 27
2 Ryan Briscoe 225 1 154
3 Dario Franchitti 225 8 19
4 Graham Rahal 225 2 0
5 Danica Patrick 225 7 0
6 Raphael Matos 225 9 0
7 Marco Andretti 225 13 0
8 Hideki Mutoh 224 6 0
9 Mario Moraes 224 5 0
10 Dan Wheldon 224 14 0
11 Helio Castroneves 222 20 0
12 Ryan Hunter-Reay 222 18 0
13 Tomas Scheckter 222 10 0
14 Robert Doornbos 220 12 0
15 Justin Wilson 219 15 0
16 Ed Carpenter 219 19 0
17 Paul Tracy 219 16 0
18 E.J. Viso 175 17 0
19 Tony Kanaan 132 3 25
20 Mike Conway 55 11 0
21 Stanton Barrett 0 21 0

25 de mayo de 2009

Castroneves dominó insultantemente las 500 Millas

Indianápolis.- El brasileño Helio Castroneves se hizo con la victoria en la edición 93 de las 500 Millas de Indianápolis, en una carrera trepidante, como casi todas las que se disputan en la brickyard. Ya son 3 triunfos los que tiene el piloto de Penske en las 500 millas, en 2001, 2002 y 2009. Por su parte, el citado equipo Penske ya suma 15 victorias en la mayor carrera de coches del mundo.

La carrera se inició con Castroneves partiendo desde la pole, con casi la única batalla en su compañero de equipo, el australiano Ryan Briscoe. El brasileño fue lider hasta la vuelta 55, en la que su compañero de equipo le sobrepasó aprovechando la parada de Castroneves en pits.
Apenas comenzando, uno de los favoritos, Marco Andretti tocó con su morro el neumático trasero de Mario Moraes y ambos quedaron fuera de carrera y provocaron la primera bandera amarilla. Ryan Hunter-Reay y Graham Rahal toparon con el muro pocas vueltas después, a los que se sumaron otra decena de pilotos, en la que fue sin duda una muy accidentada carrera.
Cuando faltaban 17 vueltas, Castroneves se hizo con la primera posición, por delante de un muy combativo Dan Wheldon y de Danica Patrick. El brasileño comenzó a poner un ritmo incontestable por el inglés, que se limitó a tapar todos los huecos para que Patrick no le adelantase. Quién sabe si Danica hubiese llegado a alcanzar al piloto de Penske de haber adelantado a un Dan Wheldon ligeramente más lento.
Terminó la carrera con esas posiciones, siendo destacable la retirada de Serviá en la vuelta 98, cuando rodaba en una muy meritoria novena plaza.
También hay que apuntar la novena plaza que obtuvo Paul Tracy, en su regreso a las categorías de monoplazas.

El venezolano E.J. Viso se volvió a ver perjudicado por un fallo mecánico y obligado a abandonar. Es una pena lo que le está ocurriendo al pundonoroso piloto caraqueño esta temporada, pero tendrán que dedicarse en su equipo a mejorar a marchas forzadas la fiabilidad del monoplaza, pues de seguir así, sus patrocinadores terminarán emprendiendo la huida.
La clasificación final fue:

1. Helio Castroneves (BRA) 200 vueltas en 3H19:34.6427
2. Dan Wheldon (ENG) a 1.9819 segundos
3. Danica Patrick (USA)
4. Townsend Bell (USA)
5. Will Power (AUS)
6. Scott Dixon (NZL)
7. Dario Franchitti (GBR)
8. Ed Carpenter (USA)
9. Paul Tracy (CAN)
10. Hideki Mutoh (JPN)
11. Alex Tagliani (CAN)
12. Tomas Scheckter (RSA)
13. Alex Lloyd (GBR)
14. Scott Sharp (USA)
15. Ryan Briscoe (AUS)
16. AJ Foyt IV (USA)
17. Sarah Fisher (USA)
18. Mike Conway (GBR)
19. John Andretti (USA)
20. Milka Duno (VEN)
21. Vitor Meira (BRA)
22. Raphael Matos (BRA)
23. Justin Wilson (GBR)
24. EJ Viso (VEN)
25. Nelson Philippe (FRA)
26. Oriol Servia (ESP)
27. Tony Kanaan (BRA)
28. Robert Doornbos (NED)
29. Davey Hamilton (USA)
30. Marco Andretti (USA)
31. Graham Rahal (USA)
32. Ryan Hunter-Reay (USA)
33. Mario Moraes (BRA)

Las IndyCar Series se están empezando a vislumbrar como una alternativa sólida a la F1. Carreras siempre espectaculares y la joya de la corona, las 500 Millas hacen de esta categoría un mundo atractivo para pilotos, patrocinadores y marcas. Los problemas internos que están inundando la F1 en estos momentos hacen que pilotos que jamás han visto una carrera en un óvalo, se interesen por la IRL, considerando la posibilidad de correr en América por el futuro incierto que tienen en Europa.

6 de abril de 2009

Briscoe hace olvidar a Castroneves en St. Petersburg

Saint Petersbug.- El piloto australiano del equipo Penske, Ryan Briscoe, se hizo con la victoria en la primera carrera de la temporada 2009 de las IndyCar Series, en el circuito mixto de Saint Petersburg.

El joven piloto de Newman/Haas/Lanigan Racing Graham Rahal consiguió la pole y afrontaba la que puede ser su temporada de trampolín hacia la F1 desde la primera posición en la primera cita.

La carrera de 100 vueltas al trazado de Florida fue un mano a mano entre Justin Wilson (Sonny's Bar-B-Q) y Briscoe. Fue en la vuelta 31 cuando un accidente dejó fuera a Danica Patrick (Andretti Green), Raphael Matos (Luczo Dragon Racing) y a Mario Moraes (KV Racing Technology/ Votorantim). A partir de ahí, solo había una lucha destacable por la primera posición, salpicada constantemente por incidentes. A 14 vueltas del final se reinició la carrera tras un accidente que dejó fuera a Scott Dixon, donde Briscoe fue más hábil que Wilson y lo adelantó, defendiendo con éxito la posición hasta el fin de la carrera.

Tras los 2 abandonos anteriores en esta carrera, Briscoe declaró que "me siento fenomenal porque finalmente llegué hasta el final de esta carrera. Y es buenísimo empezar el año de esta forma".

La clasificación quedó así:

Pos. Driver/Car Status

1 Ryan Briscoe Running
Team Penske
2 Ryan Hunter-Reay Running
Vision Racing
3 Justin Wilson Running
Sonny's Bar-B-Q
4 Dario Franchitti Running
Air Wick
5 Tony Kanaan Running
Team 7-Eleven
6 Will Power Running
Team Penske
7 Graham Rahal Running
McDonald's Racing Team
8 Darren Manning Running
Dreyer & Reinbold Racing
9 Vitor Meira Running
ABC Supply Co. AJ Foyt Racing
10 Alex Tagliani Running
Rexall Edmonton Indy
11 Robert Doornbos Running
Newman/ Haas/ Lanigan Racing
12 Stanton Barrett Running
CURB/ Agajanian/ Team 3G
13 Marco Andretti Contact
Andretti Green
14 Dan Wheldon Contact
National Guard Panther Racing
15 Hideki Mutoh Contact
Formula Dream
16 Scott Dixon Contact
Target Chip Ganassi Racing
17 E.J. Viso Mechanical
PDVSA HVM Racing
18 Ed Carpenter Contact
Menards/ Vision Racing
19 Danica Patrick Contact
Motorola
20 Raphael Matos Contact
Luczo Dragon Racing
21 Mario Moraes Contact
KV Racing Technology/ Votorantim
22 Mike Conway Contact
Dad’s Root Beer Dreyer & Reinbold