La Palma.- Ya es oficial la que será segura presencia de Fernando Alonso en la escudería Ferrari para el próximo año. El asturiano tendrá un contrato de tres años con los de Maranello y podrá resarcirse, o al menos intentarlo, de todos los malos años que ha tenido desde que dejó el equipo Renault F1 para desembocar en el otro grande, McLaren, con los resultados que todos ya conocemos.
El deseo, que algunos podrían llamar obsesión, del piloto ovetense de ir a Ferrari es algo que siempre estuvo en la cabeza del asturiano. En un principio luchó a brazo partido con Michael Schumacher, el entonces gurú de Ferrari, saliendo victorioso del lance y quedando deteriorada su relación con la Scudería, debido a algunos comentarios que le ganaron la enemistad del Team Principal de Ferrari, Jean Todt, que llegó a afirmar "mientras yo esté en Ferrari, Alonso no vendrá aquí".
Alonso quería acabar en un equipo grande y se marchó a McLaren, declarando entonces que el equipo de Woking no tenía nada que envidiar a la casa de Maranello. Un par de meses a la sombra de Ron Dennis, le hicieron cambiar de idea y, sobre todo, de estrategia: su nueva fijación sería a partir de entonces disfrazarse de caperucita roja (es una broma que hizo en este mismo blog Jorge Barona y que me hizo mucha gracia, así que no me linchen, que es simplemente un comentario jocoso).
Año tras año, el rumor a final de temporada era que Alonso estaría el año siguiente en Ferrari. Pero no fue hasta este año, cuando el rumor se hacía más consistente por dos razones: el mal rendimiento de Kimi Raikkonen y, la más importante, el patrocinio del Banco de Santander a Ferrari, empresa que dirigía sus miradas desde hacía tiempo hacia el piloto asturiano.
Y llegando a Monza 09 se sabría ya lo que era un hecho sin consumar, pero se cruzó el asunto de Singapur 08, y en Ferrari decidieron esperar a que se aclarase el escándalo y que saliese limpio Alonso. Esta dilación en el anuncio del fichaje tiene, a mi juicio, una lectura, que es que Luca di Montezemolo no termina de ser el mandamás en la F1, ya que aunque ha ganado con su FOTA el pulso a la FIA, ésta le tiene atado de alguna manera que hace que el italiano no maneje la F1 a su antojo.
En el comunicado oficial, Stefano Domenicali ensalzaba la figura del asturiano y le cubría con un velo de pétalos de rosa “Estamos muy orgullosos de darle la bienvenida a nuestro equipo a un piloto ganador que ha demostrado su grandioso talento ganando dos campeonatos del mundo en su carrera".
Domenicali también ha tenido palabras para el sacrificado del asunto, el piloto finlandés Kimi Raikkonen cantando sus heroicidades y tapando las vergüenzas del actual piloto número uno de Ferrari "Por supuesto, queremos darle las gracias a Kimi por todo lo que ha hecho en Ferrari: en su primer año con nosotros, consiguió el título mundial y contribuyó a la historia de Ferrari jugando un papel importante en la consecución del título mundial de Constructores en 2007 y 2008. Incluso durante esta difícil temporada, ha demostrado su gran talento, con varios buenos resultados, incluída la victoria en Spa. Estamos seguros de que podemos compartir buenos momentos juntos en el final de esta temporada".
Por su parte, el piloto finlandés explicaba en el mismo comunicado el detalle de la ruptura de su contrato con Ferrari y se mostraba constructivo, porque no le queda otra, de cara al sprint final de la temporada actual "Con el consentimiento común, hemos decidido romper el contrato que me unía a Ferrari hasta finales de 2010, un año antes de lo previsto. Estoy muy triste por dejar el equipo con el que he pasado tres años fantásticos y llenos de victorias. Juntos hemos ganado el 50% de los títulos y he conseguido proclamarme campeón del mundo en 2007, consiguiendo así el objetivo que me había autoimpuesto en el inicio de mi carrera. Me he encontrado siempre muy cómodo y me llevo conmigo recuerdos bellísimos".
Sin duda es una buena noticia para Ferrari el poder contar con uno de los mejores pilotos del panorama actual. ¿Y para Alonso? Pues esperemos que Ferrari no se sumerja en uno de tantos ciclos amargos que tienen los equipos a través de su historia, ciclo que ya se produjo en Maranello hasta la llegada de Schumacher. Fueron 21 años de sequía desde la victoria de Jody Schecker en el mundial de 1979 hasta el primer triunfo del alemán en 2000.
¡Suerte Fernando!
Vía │ Ferrari