La Palma.- Tras la entrada en tromba de Gerard López en Renault F1, y digo en tromba por el porcentaje de la escudería con el que se ha hecho, el piloto polaco Robert Kubica empieza a mirar para otro lado, pues no considera a la actual Renault como el equipo con el que fichó en su día, un equipo que, entre otras cosas, dividirá su presupuesto entre dos.
El representante de Kubica, Danielle Morelli, ha sembrado la incertidumbre en el público, pidiendo algo de tiempo para examinar la nueva situación y a los nuevos dueños. Además, hay una supuesta cláusula en el contrato de Kubica que le permitiría rescindirlo si se produjese un cambio de dueños en el equipo "Nos gustaría saber algo acerca de Genii Capital y quién está haciendo qué cosa en el equipo; un socio puede ser un socio sin control o un socio que lo controle todo. Necesitamos algo más de tiempo, al menos unos días, para evaluar la nueva situación".
La situación está en el alambre en este momento y, tras el examen de los datos necesarios, el piloto tomará una decisión sobre su futuro, pero a día de hoy, nada de nada "No estoy en condiciones de decir si nos vamos o nos quedamos", añadió Morelli.
Y salta a la palestra el posible sustituto de Grossjean en el equipo del rombo, el chino Ho-Ping Tung, cuyo patrocinador, la empresa Gravity Sports, es propiedad del nuevo dueño de Renault, Gerard López. Y para completar, si la marcha de Kubica es un hecho, está en la recámara el madrileño Andy Soucek, pero ¿ahora mismo hay un hueco mejor para Kubica?
Con sirvergonzonería extrema, Carlitos Ghosn se ha llevado por delante a Briatore y ahora a Kubica, empañando su futuro a corto plazo cargándole el peso de sus decisiones (las de Carlos), decisiones estas que ya las conocía el mandatario de Renault y que tuvo los pocos escrúpulos de no darlas a conocer al piloto polaco.
Sí, que se vaya de la F1.
Vía │ Motor21