24 de octubre de 2010

¿Traicionará Massa a Alonso?

Sé que hablar de opinión en el mundo del deporte es un ejercicio gratuito, y los que lo hacemos, es por eso, porque es gratis ¿se imaginan si costase dinero cada palabra que escribimos, los pocos artículos de opinión que leerían? Sería la desaparición del 99 por cien de los blogs, y el respiro aliviado de muchas webs que se podrían ocupar sin rubor de dar la noticia que les diese la gana y mostrarla como verdadera. ¿Conclusión? Los blogs de opinión son algo necesario para la correcta transparencia, son una especie de cuchillo en el cuello de los periodistas, un grano en el culo que se dedica a examinar, evaluar y emitir un juicio sobre determinados momentos.



Ahora bien, se pueden hacer artículos de opinión plasmando letras relativamanete basadas en algo, o textos que desprendan la opinión íntima, presentimientos o corazonadas del autor. Éste último tipo de artículo será el que acometa yo hoy, si me lo permiten.

Pegarle palos a un gato, animal inteligente, supone que el bicho te coja ojeriza; ya no confiará en ti, aunque le des de comer, y como animal que es, te devolverá los favores con un cruel y doloroso arañazo. ¿Se han preguntado por qué los animales que más tememos, es decir, los reptiles y los grandes felinos, son precisamente los que no permiten una domesticación completa? ¿Y por qué los tememos? Porque las personas somos muy parecidos a ellos, es una relación amor-odio la que une a las personas con los animales rebeldes.


En Ferrari le echan de comer a Felipe Massa, regularmente, pero también le dan un estacazo en el lomo cada vez que lo creen necesario. Traducido, le paran los pies y le ponen en el sitio que creen le corresponde, o sea, después de Alonso. Ya ha manifestado el bueno de Felipe que no está a gusto con esta situación que le ningunea, pero siempre ha retrocedido en sus declaraciones, y no olvidemos que cada vez que te obligan a rectificar lo que piensas, es otro estacazo en pleno lomo, haciendo crecer el rencor en el interior del herido.

Las recientes declaraciones en la casa de Maranello han dejado claro al brasileño que debe ayudar al que ha sido su principal problema (Fernando Alonso) desde que llegó a Ferrari. Y Felipe lo tiene claro, y también ha declarado que recoge las peticiones de Ferrari y que ayudará a Fernando.

Me van a perdonar por ser desconfiado, pero no me lo creo. Felipe es ese animal que está a punto de terminar en la perrera municipal, y quiere escapar del hogar que le encarcela a toda costa, es ese mulo que va a ser sacrificado en breve, pero que es exprimido su jugo en el campo de trabajo. Pero el mulo nada sabe y Felipe sí, como animal racional, rebelde y herido.

Dos citas, y debe ayudar a Fernando para restar puntos a sus rivales. Un pseudo-circuito y otro, el GP de casa, en Brasil. ¿Dejará Felipe de hacer una buena carrera ante los suyos para alimentar al animal que le está quitando trozos de comida, para colaborar así con el lustre esplendoroso del pelaje de su ufano compañero? ¡No! Y como tontos en Ferrari no son, pondría la mano en el fuego a que algún error de cálculo o problema en boxes se le planteará a Felipe en caso de manifiesta igualdad con Alonso en Brasil (lugar en que Felipe Massa no suele fallar y que se le da a las mil maravillas).

Se trata de supervivencia animal, y hay tres en el ruedo, el bien alimentado, Alonso, el dueño que siente especial predilección por el gato que le ronronea cuando llega a casa y le trae el periódico, Ferrari, y por último, Felipe Massa, que es el que ve menguada su ración de comida y recibe de vez en cuando un golpe, mientras se acaricia con la otra mano a Alonso.

Desconfía siempre del felino herido, que te la jugará con malas artes cuando menos lo esperes. Si fuese el mandamás de Ferrari, desconfiaría más de Massa que de Webber o Vettel.

A quien no le guste, que lea el primer párrafo.


© Imágenes │Ferrari