29 de abril de 2010

Débil

"Yo no soy de esos que condenan moralmente a las
personas que caen víctimas de sus flaquezas.
Tal juicio no es cosa que nos corresponda a los hombres"
Alfred Neubauer

No me digan que la frase no es una verdadera delicia. Está sacada del libro que escribió el propio Neubauer, antiguo jefe de equipo de Mercedes (cuando eran flechas de plata), llamado "Hombres, mujeres y motores", que les recomiendo leer, sin duda alguna de que mi recomendación terminará apasionándoles como me ha sucedido a mí. En su día me fue recomendado por mi compañero en Zeptem, Drew, al que le agradezco la sugerencia, pues aunque más o menos entiendo algo de F1, de los tiempos antiguos poco sabía. Leyendo este libro pondremos cara y sentimientos en esos nombres difusos que en mente tenemos, como el gran Achille Varzi, el rocoso Tazio Nuvolari, el genio Bernd Rosemeyer, y no sigo porque me dejaría a alguno en el tintero, por lo que prefiero solo citar a "cuatro gatos". Podemos ver al "gordo" Neubauer (como todos le llamaban cariñosamente) en la fotografía de la izquierda con uno de los más grandes pilotos de toda la historia, Rudolf Caracciola.

Pero volvamos a la frase. Achille Varzi estaba ante su probable fin como corredor de autos y como persona, víctima de la morfina, a la que era adicto. Todo el mundo, aficionados, conocidos y amigos emitían su juicio sobre la caída de Varzi y sobre su ser, débil. Todos criticaban a la persona por dejarse caer en semejante embrollo, que terminaría con la carrera deportiva del más grande y con su salud. Muy pocos fueron los que ayudaron al italiano, corredor de la alemana Auto-Union, actualmente Audi, y muchas menos las que se guardaban su opinión para sí y no emitían juicio alguno. Pocos como Neubauer.

El hombre cae presa de sus debilidades en mayor o menor medida, a todas las personas nos pasa, y sin embargo no vemos nuestra debilidad pero sí la del vecino, y salvo honrosas excepciones, catalogamos la debilidad ajena como peor, más rastrera, más terrible y más mezquina que la nuestra ¿quiénes nos creemos para enjuiciar la miseria humana de las demás personas?

Y dirán ustedes que nadie menos indicado que yo mismo para efectuar tales juicios, pues con mi historial de "criticadas" no soy el más idóneo para pedir que hagamos común la máxima del "gordo" Neubauer. Cierto, considero que no soy nadie para condenar moralmente a las personas que caen víctimas de sus flaquezas, pero también me considero una persona del montón, con mis propias flaquezas, que por supuesto considero más leves que las del vecino, y débil para afrontar la frase de Neubauer como parte de mi filosofía. Y créanme que me gustaría. Débil.

¿Y no es una flaqueza la ambición desmedida? Opino que sí. El exceso de ambición de pilotos como Fernando Alonso lo considero una flaqueza, una flaqueza que hace descuidar la vida familiar, una flaqueza que le hace valorar más la consecución de un algo infantil, como es un logro deportivo, que la propia vida, una flaqueza que le hace pisotear inmisericorde a su amigo con el único objeto de ser más que él. ¿Y no es esto mismo lo que les pedimos a los gladiadores los asistentes al circo? Pero no, no carguen su escopeta los acérrimos, que no hablaré de Alonso, claudicado ante su ambición, hablaré de otro personaje que, entre la cantidad de récords que le adornan, también posee el de ambición: Michael Schumacher.

La vuelta de Michael Schumacher ha creado controversia y llenado miles de páginas en todos los medios de "comunicancia" (como diría Miliki). Aficionados pro Michael Schumacher y contrarios a él se han enfrentado en miles de ruedos en una batalla que todavía no tiene final. Yo, persona a la que gusta de analizar las cosas que ve y que no se quiere dejar engañar por los vendedores del Linimento Sloan, afronté en anteriores entradas de esta web las causas del regreso del Kaiser, y cada día que pasa las veo más claras, resumiéndolas en dos: el tipo tiene una afición inquebrantable y no puede vivir sin la velocidad, y por pura ambición desmedida, recalcitrante, nefasta y loable a la vez; quiere ser el más grande de la historia.

En un mundo "efeunero", monotemáticamente "alonsizado", saber del regreso de Schumacher me fascinó, me dio energía, me hizo saborear a posteriori muchos de sus logros, que otrora no supe o no pude degustar. Pero según pasan las carreras, y contemplando el pobre desempeño en pista del piloto alemán, uno se pregunta ¿es esto todo lo que tiene que ofrecer? ¿y no será verdad que está demasiado viejo para la F1? ¿no habrá cambiado demasiado la normativa técnica, provocando la inadaptación a los nuevos coches? Todas y ninguna son las respuestas válidas para este redactor, porque cualquier respuesta se basará en hipótesis, y hacer hipótesis sobre el pasado no creo que lleve a sitio alguno. La pregunta es ¿hacia donde va Schumacher?

Como desconfiado por naturaleza, pongo en tela de juicio lo que dicen unos y otros, sobre todo lo que dice el propio Schumacher. Tratando de analizar fríamente la situación, vemos que el Mercedes es un coche que no llega al nivel de los Ferrari, Red Bull o McLaren, pues su mejor piloto, Nico Rosberg, aunque está teniendo aceptables resultados, no llega al nivel de los mejores ¿y no puede ser que el chiquillo no sea tan bueno como para estar con los mejores? ¿no estaría Alonso con los primeros si condujese un Mercedes? Buena pregunta.

Schumacher se queja de problemas de adaptación al monoplaza, al que acusa de tener el vicio del subviraje. También manifiesta que todo va según lo planeado en su regreso, y que volverá a luchar por quién sabe qué. Los entendidos dicen que el Mercedes no se adapta a su estilo de conducción. Todo paños calientes para ocultar el pobre desempeño del alemán en la pista.


Pero en Mercedes no permanecen ociosos. Salta a escena ahora el maquiavélico (pobre Nicolás) Ross Brawn, que se ha propuesto vencer las dificultades que está teniendo con sus dos pilotos, es decir, con Michael, y ha señalado un punto de salida para el nuevo Mercedes, el Gran Premio de España, donde montarán un gran paquete de mejoras y aumentarán la distancia entre ejes del monoplaza alemán. El Team Principal de Mercedes GP ha dejado claro que los problemas del coche no son por la longitud en sí, sino que aumentarán esta distancia entre ejes para corregir un fallo estructural del monoplaza, el reparto de pesos. Es decir, van a presentar un coche casi nuevo, para sacar adelante, para alimentar la ambición desmedida del Kaiser. Si el compañero de Nico Rosberg fuese alguien como Nick Heidfeld, probablemente ya se hubiesen tomado en Mercedes este año como sabático, esperando, confiando y trabajando en el coche de 2011, un coche campeón. Pero el compañero de Rosberg es un tipo con hambre, al que no le sirve hacer lo que está haciendo ahora, quiere ganar, al precio que sea, obligar a su equipo a que trabaje, y no olvidemos que este hombre es adicto al trabajo y un enfermizo perfeccionista puntilloso. Debilidad personal escondida detrás de un velo de profesionalismo y liderazgo innatos.

La  ilógica imperante en el mundo en que vivimos, y en la F1 en particular, es que en Mercedes sacrifiquen a Rosberg, que se siente relativamente cómodo con este coche, y le fabriquen el monoplaza a medida de Michael Schumacher, que se siente aplastado por las circunstancias y ve de cerca, demasiado cerca la meta que persigue, sin poder asirla. Y eso es lo que están haciendo. Schumacher tiene problemas con el coche y están cambiando el coche. ¿Y qué pasará en Barcelona? Quizá veamos un salto cualitativo de la escudería de la estrella, quizá veamos a Michael acercarse de manera ya amenazante a su segundo piloto, quizá le veamos incluso sobrepasarle. Mucho "quizá" y como siempre, hipótesis. Lo que seguro veremos será a un piloto con más ganas de las mostradas hasta el momento, un piloto al que le han diseñado un nuevo coche a su antojo, un piloto agresivo por fin, y un piloto al que a poco que el coche le responda, luchará en la pista, porque tiene una ambición que solo tienen los campeones, una ambición que es un defecto.

Algunos ex-compañeros del piloto alemán nunca han estado de acuerdo con la vuelta de uno de los más grandes, con permiso de los Caracciola, Fangio, Senna, Varzi, Nuvolari..., y han criticado su ambición desmedida, su debilidad al fin, escondiéndola en sus críticas camufladas sobre su avanzada edad. En muchos de ellos se vislumbra cierta envidia por no haber tenido una carrera tan gloriosa como la del Kaiser, y sobre todo, por haber carecido de una oportunidad de volver a las pistas con un vehículo competitivo. Ellos son también débiles y su propio defecto ha guiado sus triunfantes vidas, vidas llenas de ruido, aceite, algún amigo sincero... y nada más.

Por otro lado, y cuando parece que el piloto alemán ya no puede caer más bajo en una carrera, justo después de China 2010, algunos ex-pilotos muestran su apoyo al monstruo alemán: Martin Brundle y Jacques Laffite afirman que Michael Schumacher volverá a saborear las mieles del triunfo en un no muy largo periodo de tiempo. Uno de estos pilotos, Mika Hakkinen, también se ha manifestado a favor de Schumacher y creo que sus palabras merecen especial atención, por ser el principal rival en la pista de Michael. El finlandés conoce perfectamente la psique de Schumacher y dice no tener duda de que su antiguo rival volverá a ganar carreras incluso este año, y la razón que da Mika es que el piloto alemán se lo ha propuesto. A mí me parece una razón de un peso extraordinario, pues confluyen en Michael la ya citada adicción al trabajo y la determinación personal de los genios, rayando la testarudez.

Decía el gran Juan Manuel Fangio "Hay que ser amigo de los mecánicos. Son quienes hacen que un auto sea lo que es, y lo acompañan a uno en la carrera". En las últimas décadas de F1, solo he visto a un piloto integrarse perfectamente en el seno de su equipo, llegando a considerar al personal técnico como su propia familia, ese piloto es Michael Schumacher. Puede ser que se esforzase en aparecer ante sus mecánicos e ingenieros como un amigo y no le moviese otra cosa que el más puro interés personal, dirigido a conseguir la integración completa y el perfecto binomio coche-piloto, tratando de ganarse a los que hacen que el monoplaza sea la máquina perfecta que se precisa para alimentar su debilidad, su monstruo.


Pilotos engrandecidos en la actualidad, tales como Lewis Hamilton, Michael Schumacher o Fernando Alonso, considerados y catalogados con admiración como "depredadores", no son más que unos hombres valerosos e insensatos que cayeron en la trampa que su principal defecto les tendió, la desmesurada ambición de la que fueron víctimas.

El egoísmo llevado a su máxima expresión.

16 comentarios:

  1. ¿Y si el nuevo Mercedes a medida no da el resultado esperado? Pobre de él...

    ResponderEliminar
  2. Je, je, je... Débil y firmado por Martín, habría apostado la vida a que se lo dedicaría a Alonso... aunque fuese para hablar de otro.

    Y luego niega ser lo que es...

    Pues nada, le han cortado el pelo a Michael y atado lo tienen a las columnas del Templo para mofa y escarnio de todos aquellos a los que atemorizó con su fortaleza y ahora se atreven por su debilidad.

    Vigile Señor Martín, no vaya a ser que le tire el Templo encima el Débil de Michael...

    ResponderEliminar
  3. Drew: Puede no dar ahora el resultado apetecido, pero no dudes que terminará dándolo.

    Hudson: Das muchos bandazos. Sé que el deporte favorito de algunos es criticar todo lo que mis dedos piensan, sea lo que sea, pero es algo que aprendí a llevar. De todas formas no sé muy bien qué me quiere decir con su comentario. Vioy a tomarme mi haloperidol para ver si lo termino comprendiendo.

    Saludos

    ResponderEliminar
  4. "...todo lo que mis dedos piensan..." Martín dixit

    ¿Tienes 10 cerebritos en las puntas de los dedos? O_O

    Ahora entiendo muchas cosas...

    ResponderEliminar
  5. Hudson: No me digas esas cosas porque voy a pensar que te estaba sobrevalorando ;)

    ResponderEliminar
  6. La edad no perdona, ni para Schumacher ni para los fanáticos schumacheristas antialonsistas como tu, no hay más razones ni argumentos. Lo del 2011 me suena a chiste después de ver que esta a 8 décimas de su compañero. Bueno, los fanáticos como tu aun creen, pero menos...

    ResponderEliminar
  7. Fangio sí que estaba integrado con los mecánicos, no sólo por amistad, sino porque les donaba el 10% de sus propias ganancias.

    La anécdota: cuando su Maserati vibraba mucho el día antes de correr en Monza, el jefe de mecánicos (que no había encontrado solución) le dijo "tranquilo Juan, mañana no vibrará nada". Al otro día Fangio ganó en Monza y su compañero de equipo, Bonetto había sufrido por las vibraciones de su auto. Los mecánicos habían cambiado los autos y pintado el número de Fangio en elauto de Bonetto.

    Así de relevante es

    ResponderEliminar
  8. Anónimo6: Como poseedor que eres de la Verdad Universal, no puedo rebatir lo que dices sobre la edad ¿quién soy yo, un casi cuarentón, pare argumentar contra tan pesado razonamiento? Veo que mis detractores son más aún que los del propio Hamilton.

    ResponderEliminar
  9. Estimado Sr. Herzog,
    Tomo nota de su recomendación lectora para este verano (se me acumula la faena!!!),
    A las dos razones que usted expone yo añadiría una: Siempre se la ha achacado a Schumacher que nunca tuvo un verdadero campeón enfrente, y por lo tanto no es un super-campeón. Al principio en Toleman, por que los más grandes se estaban retirando o matando, y después por que en su generación quien tenía que haberle puesto “las peras al cuarto”, el Sr. Villeneuve que tenia las mejores manos delante de un volante (recomiendo que ojeen la entrada del Sr. Speeder 76 aquí), le toco en el sorteo la peor cabeza que se puede esperar dentro de un casco. Como resultado Schumacher nunca tuvo a nadie serio como rival, solo cuando llegó Alonso se le pusieron las cosas difíciles. En la F1 de ahora hay varios pilotos (al menos tres) que son verdaderos depredadores (como él) y el ansia de medirse con ellos le ha podido. Si gana será adorado como el mejor piloto de la historia, si pierde será culpa de la edad. Nadie se atreverá a decir si pierde) que, aun siendo bueno, no era tan grande como Fangio, Prost o Senna (nada que ver con el señor de HRT, bueno sí familiares). Ganará carreras, pero mucho me temo que incluso Rosberg estará al final algo por encima en la clasificación

    ResponderEliminar
  10. Martin, ¡genial!. Me quedo con la recomendación del libro (estoy deseando tenerlo en las manos) y la de Fangio.
    De tu post, pues lo dicho, fantástico: puede que no comparta del todo la sobrevaloración de la ambición, pero, como dices, son hipótesis sobre el pasado.
    Yo creía que un crack era quien sabía adaptarse a un coche y no el que necesita que se adapte el coche.
    Schumacher no es precisamente uno de mis personajes favoritos, pero no puedo alegrarme de su caída porque siempre que tiembla un idólo sobre sus pies de barro, me da pena: lo siento, soy un poco emocional y no puedo resistirlo y, desde luego, yo noy quien para juzgar a ningún otro sr humano, que bastante trabajo tengo conmigo mismo.
    Pero sí juzgo comportamientos (hechos) y, en este caso, admiro a quien es capaz de volver a ponerse delante de los pies de los caballos... y no admiro a quien ningunea a su compañero de equipo, exigiendo una desproporcionada parte de los recursos en su beneficio particular.
    Ojalá encuentre la gloria suficiente como para hacer una honrosa retirada... por cierto, ¿qué papel ha tenido Ecclestone en esto?: hay un principio en derecho que viene a decir que busques a quien beneficia la acción y, con el tema de Michael, el beneficiado es quien percibe los ingresos por la enorme espectación que ha creado su retorno.

    ResponderEliminar
  11. Con permiso de la SGAE, y dado que he pagado el canon por adelantado, el libro "Hombres, mujeres y motores" está en un pdf en esta dirección http://www.librospdf.net/los-hombres-son-ostras-y-las-mujeres-palancas/1/
    A disfruar con la lectura.

    ResponderEliminar
  12. Tobal: Y lo de Fangio ¿no sería también por puro egoísmo e interés personal, como decía en su frase? Coincido contigo en lo importante que es estar a bien con el personal técnico.

    Primo de Anónimo: ¿Y no te parecen suficientemente serios el propio Villeneuve, Senna, Damon Hill, Hakkinen, Alonso, Raikkonen o el increible Juan Pablo Montoya?

    Jon: Muchas gracias por tus palabras. Lo que dices sobre el deseo de que el hombre lo haga bien te engrandece. Y das en el clavo apuntando a Ecclestone en este asunto, aunque yo no apartaría al mismo Jean Todt, que podría querer limpiar su nombre no dándole trato de favor a su cachorro Schumacher. Todo lleno de víboras.
    El libro es una delicia. Gracias por el link.

    Gracias por comentar
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  13. muy interesante mencionar a achille varzi, pues fué muy vergonzoso para el equipo-propaganda del Reich que acomapñaba a las carreras para filmarlas y documentarlas. el tipo era todo lo que los nazistas no querían de un corredor alemán. por eso lo abandonaron.

    en este momento estamos atestiguando más que la creación de un equipo mercedes, el retorno de la montadora con la propia cara después de medio siglo: la construcción de una imagen en la F1. y Michael era parte de ese comienzo. sintomático que las cosas no le salieron como esperaba a la vieja leyenda del automovilismo. espero que no profético

    ResponderEliminar
  14. No es por meterle el dedo en el ojo, Señor Martín, pero sobre lo que comenta de rivales serios:

    Villenueve no tenía cabeza para ser campeón, él creía que la tenía para cantar, fíjese. Si ganó uno fué por auténtica falta de oposición, ya que el trasto color rojo que llevaba Schumacher no servía ni para embestir rivales...

    Senna el año que tenía que disputar como rival a Michael se mató, en el 92 Mansell era su rival y el 93 se dedicó a protestar porque Ford le daba mejor motor a Michael y por eso solía ganarle.

    Se olvida pues de Prost que corrió en el 93 con Michael y que sufrió una pasada monumental en Spa... Alain llevaba un Williams Renault y Michael un Benetton Ford... pero cara al campeonato Prost corría contra sí mismo.

    ¿Damon Hill? ¿El Button de los 90? Un buen tipo, incompatible con el concepto campeón, salvo que Vettel nos demuestre lo contrario.

    Hakkinen... en el 98 llevaba Bridgestone y Michael Good Year... en el 99 Michael se rompió la pata y a pesar de todo gente como Irvine y Fretzen tuvieron oportunidades serias de ser campeones.
    Cuando realmente le disputó un Mundial a Michael fué en el 2000, el mejor año del finés, pese a que no fué campeón.

    Raikkonen... el que no supo aprovechar uno de esos días tontos de Michael en Japón, jugándose el Mundial, no estuvo maduro para ser campeón hasta el 2005, y entonces Michael volvía a estar sin ruedas.

    Juancho, le pasaba un poco como Villenueve, magnífico en algunas carreras, lástima que no fuese así todo el Mundial...

    Y para el final su favorito: Alonso, este sí le disputó dos mundiales: el del 2004, que lo perdió, y el del 2006, que lo ganó.

    Así que Michael tuvo en todo caso dos rivales para el título serios y tres años de competencia real en condiciones lo suficientemente igualadas como para no echarle la culpa de victoria/derrota a otras causas.

    El resto del tiempo o no tenía coche/neumáticos para disputar nada o no tenía oposición ninguna para ganar.

    Por eso Michael echó de menos a Mika cuando se retiró y le encantó encontrarse con Fernando, quería tener a quién ganar...

    Yo me quedo con la valentía de Michael por haber vuelto, que lo ha hecho por arrogancia, por debilidad o porque le gusta competir, luchar y trabajar para tratar de ser el mejor no lo sé, pero ya es una victoria que haya vuelto a correr.

    Hay excampeones que volvieron con mucha menos fortuna y con muchas menos ganas que Michael.

    Se me ocurren así a bote pronto mi adorado Mansell, que aunque cuando volvió a un Williams ganador en el 94 fué capaz de ganar su trigésimoprimera carrera, cuando al año siguiente le tocó bregar con un Mclaren nefasto se negó a hacer nada...

    O Villenueve cuando le dieron un Renault competitivo junto a Alonso, que brilló tanto como Fisichella o Badoer el año pasado en Ferrari...

    Que esté puntuando y siga decidido a mejorar, trabajar y tratar de subir hacia la cima en la que una vez estuvo es para admirar, no para echarle a los lobos...

    ResponderEliminar
  15. Creo que Michael se ha creído siempre un ser superior, por encima del bien y del mal, y que volvió para saldar una cuenta: ganarle a un rival de entidad(Hamilton o Alonso) en la última carrera sin perder los papeles como solía(Japón 98, Jerez 97, Japón 94). Su ego es tan grande que tendrá 60 años y se creerá mejor que quien esté corriendo en ese momento.

    ResponderEliminar
  16. Luis: La adicción a la morfina de Varzi fue la que ocasionó su final. De hecho, el jefe de Auto Unión le dio una oportunidad a Varzi, que éste desaprovechó. Insisto, el "Hombres, mujeres y motores" de Neubauer, es una lectura obligada ;)

    Hudson: Para gustos... los colores. Un ejemplo ¿son Kubica o Vettel unos cracks? A cada uno al que le preguntes te dará una opinión diferente. Y antes era así también. Todos los pilotos tienen episodios de los que no están orgullosos, y no es justo juzgarlos solo por esos tristes momentos ¿Senna echando de la pista a Prost? Prefiero juzgar a Senna por sus hazañas. Y no me digas ahora demagogo ;)

    J.Arce: De acuerdo contigo. Michael se cree el mejor, y por eso ha vuelto.

    Saludos a todos

    ResponderEliminar