La imagen para describir a Primo de Anónimo no podía ser otra que la del enmascarado Lone Ranger (el Llanero Solitario), un bueno implacable, escurridizo, defensor de las causas nobles y, celoso de su anonimato, que ocultaba usando un antifaz.
Sí, todo eso se puede aplicar al bueno de Primo de Anónimo, que desde su blog del mismo nombre nos hace a muchos asimilar la estadística, con sus gráficas a priori complicadas para los zoquetes como yo en el mundo de los números. Y lo logra, consigue que los menos agraciados en el arte de contar, apliquemos correctamente a la F1 el universo de las cifras. Con ustedes, Primo de Anónimo:
Martín Herzog (HZG): Muchas gracias por someterse a mi "tercer grado". Imagino que para alguien acostumbrado a dirigirse al vasto público (con perdón) no le inquietará demasiado lo que le pueda preguntar este aprendiz de comunicador.
Primo de Anónimo (PdA): Gracias a ti por entrevistar a un “John Doe”. Y he de decirte que todo lo desconocido nos inquieta a todos, de ahí nuestros miedos atávicos que tan bien utiliza el poder en nuestra contra.
HZG: ¿Quién se esconde tras Primo de Anónimo?